Las autoridades de Florida activaron medidas de emergencia para evitar la entrada del llamado gusano barrenador del Nuevo Mundo, un peligroso parásito cuyas larvas se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente y que recientemente fue detectado en Texas por primera vez en décadas.
El Departamento de Agricultura de Florida anunció restricciones temporales para la importación de ganado y otros animales provenientes de zonas afectadas. Además, se implementarán nuevas inspecciones veterinarias y medidas de cuarentena para evitar la propagación del parásito dentro del estado. Los animales procedentes de áreas infestadas tendrán prohibida la entrada y aquellos provenientes de zonas de riesgo deberán cumplir estrictos requisitos sanitarios.
El gusano barrenador fue erradicado de Estados Unidos en 1966, aunque en 2017 se registró un brote limitado en los Cayos de Florida. Ahora, la confirmación de casos en Texas ha encendido las alarmas entre productores ganaderos y autoridades sanitarias debido a su capacidad para provocar graves lesiones e incluso la muerte de animales si no reciben tratamiento oportuno.
De acuerdo con especialistas, la plaga no representa un riesgo para la seguridad alimentaria ni se transmite a través de la carne, la leche o los productos derivados del ganado. Sin embargo, sí podría generar importantes pérdidas económicas para la industria pecuaria, particularmente en estados con alta producción ganadera.
Mientras tanto, autoridades federales y estatales en Texas mantienen operativos de vigilancia, restricciones al movimiento de animales y programas de liberación de moscas estériles para frenar la reproducción del insecto y contener su expansión.





