Un buzo de 35 años perdió la vida este sábado tras ser atacado por un tiburón de gran tamaño mientras practicaba pesca submarina cerca de la isla Michaelmas, frente a la costa de Albany, en el estado de Australia Occidental. El hecho ha generado preocupación entre residentes, pescadores y autoridades, reavivando el debate sobre la seguridad en zonas costeras frecuentadas por turistas y deportistas acuáticos.
De acuerdo con la Policía de Australia Occidental, el hombre se encontraba pescando junto a familiares cuando fue mordido por un tiburón que, según estimaciones preliminares, medía alrededor de 4.5 metros de longitud. Tras el ataque, fue trasladado en una embarcación hasta la costa, donde equipos de emergencia intentaron reanimarlo durante más de dos horas, sin éxito.
Las autoridades locales emitieron alertas para que visitantes y habitantes extremen precauciones en la zona y respeten cualquier cierre temporal de playas o áreas recreativas. Además, se abrió una investigación oficial y se elaborará un informe para el forense que determinará las circunstancias exactas del incidente.
El caso ocurre en un contexto inusual para Australia. Diversos reportes señalan que este sería el cuarto ataque mortal de tiburón registrado en el país durante 2026 y el tercero en apenas cuatro semanas, una cifra superior al promedio anual de muertes por este tipo de incidentes.
Expertos han señalado que el aumento de la actividad de grandes tiburones en algunas regiones podría estar relacionado con movimientos estacionales de peces como sardinas y salmones, que atraen a estos depredadores cerca de la costa. Sin embargo, recalcan que los ataques a humanos siguen siendo eventos poco frecuentes en comparación con la gran cantidad de personas que ingresan al mar cada año.





