Por Omega Vázquez
En política se ha vuelto común escuchar la frase: “hay que escuchar a la gente”. Y sí, escuchar es indispensable. Nadie puede gobernar una ciudad que no conoce. Pero después de recorrer colonias, hablar con comerciantes, madres de familia, jóvenes y adultos mayores, he llegado a una conclusión muy clara: escuchar ya no es suficiente.
Las familias de Morelia llevan años diciendo exactamente lo mismo. Falta agua. Las calles están llenas de baches. Los servicios públicos fallan. La movilidad se complica cada día. Los espacios públicos se deterioran y la infraestructura envejece mientras la ciudad sigue creciendo.
El problema no es que las autoridades no sepan lo que ocurre. Lo saben. Lo que ha faltado es decisión para resolverlo.
Por eso creo que debemos cambiar la forma de hacer política.
No podemos esperar a que llegue una campaña para empezar a construir soluciones, ni esperar a ganar una elección para comenzar a trabajar. Si de verdad se tiene compromiso con la ciudad, las gestiones, los estudios, los proyectos, las alianzas con universidades, especialistas y organismos deben empezar desde ahora.
Eso es precisamente lo que hemos decidido hacer.
Mientras recorremos Morelia también buscamos tecnología, analizamos modelos exitosos aplicados en otras ciudades, acercamos expertos y construimos propuestas serias. Porque las soluciones no aparecen por generación espontánea; se preparan con trabajo, conocimiento y voluntad.
La confianza ciudadana tampoco se gana con discursos. Se construye cuando las personas ven que alguien ya está ocupándose de los problemas antes incluso de tener un cargo público.
Morelia necesita una nueva generación de servidores públicos que deje atrás la política de la reacción y adopte la política de la prevención. Que no espere a que llegue la temporada de lluvias para hablar de inundaciones, ni a que las tuberías colapsen para pensar en el agua, ni a que el tráfico sea insoportable para diseñar la movilidad del futuro.
Los grandes cambios empiezan mucho antes de que alguien tome protesta.
Empiezan cuando existe la convicción de que servir significa trabajar todos los días, con o sin cargo, con o sin reflectores.
Escuchar seguirá siendo el primer paso. Pero resolver siempre deberá ser el objetivo.
Porque Morelia ya no necesita más diagnósticos.
Necesita soluciones.





